Toda pyme o autónomo atraviesa riesgos fiscales de los que muchas veces no es consciente. La gestión tributaria implica llevar a cabo diversos modelos que se deben rellenar correctamente y hay que comprobar que las facturas que se expidan se ajusten a las normas tributarias, además de cumplir los diversos plazos de presentación.
Muchas veces se llevan a cabo estos procesos de forma descuidada, lo que puede tener como consecuencia una inspección fiscal, que a su vez derive en la imposición de sanciones por infracciones tributarias.
Ten en cuenta que los asuntos tributarios no se resuelven por la mera presentación de un impuesto. La AEAT dispone de hasta 4 años para determinar posibles deudas tributarias y exigir el pago de liquidaciones y autoliquidaciones.
Si quieres evitar que estas circunstancias puedan afectarte, es muy recomendable que cuentes con nuestro servicio de asesoría fiscal de empresas para llevar a cabo tus trámites o resolver tus dudas.
¿Qué es el riesgo fiscal y cómo puede afectar a tu negocio?
Consiste en la posibilidad de que una empresa enfrente pérdidas económicas, sanciones o problemas legales debido al incumplimiento o manejo inadecuado de sus obligaciones tributarias.
O dicho de otra forma: que tengas que pagar más impuestos de los necesarios, recibas multas o tengas conflictos con las autoridades fiscales debido a no cumplir la normativa o la comisión de errores.
¿Por qué se producen los riesgos fiscales?
Los riesgos vinculados a los impuestos se producen por diversas razones, y nadie está realmente exento de ellos.
1. Desconocimiento de la normativa fiscal
Desconocer la normativa y las obligaciones fiscales suponen el mayor riesgo tributario de todos, ya que las consecuencias pueden ser que no presentes las autoliquidaciones correspondientes en el tiempo y forma adecuados.
Si además la Hacienda Pública aprecia que ha habido una voluntad expresa de evadir impuestos, dependiendo de la cantidad estaríamos hablando de un delito fiscal.
Es importante tener claro que el desconocimiento de la legislación en materia de impuestos y nuestras obligaciones tributarias no nos exime del pago de estos.
2. Falta de tiempo
Otra de las razones que deriva en un riesgo fiscal es la falta de disponibilidad de tiempo a la hora de presentar los modelos tributarios y llevar a cabo las autoliquidaciones correspondientes.
La falta de tiempo deriva en que tu empresa incurra en declaraciones extemporáneas, lo que tiene como consecuencia una sanción con el correspondiente recargo por el tiempo que haya transcurrido entre la obligación de presentar el impuesto y el momento de su presentación efectiva.
3. Errores humanos
Tanto el desconocimiento de la normas tributarias como los errores humanos pueden dar lugar a que dejes de pagar los impuestos que deberías. O también a que pagues más de lo que deberías, si por ejemplo no has aplicado una deducción que te correspondía por error o descuido.
Los fallos humanos son una realidad que ocurre muchas veces por el exceso de presión de trabajo del personal interno de la empresa. Muchas veces es el propio gerente de una micropyme o una pyme el que se ocupa de estas funciones, pero es más fácil que cometa errores si acaba llevando a cabo los procesos con prisas y sin el asesoramiento adecuado.
4. Presión financiera y problemas de tesorería
Otro de los riesgos que pueden tener como consecuencia que no pagues los impuestos que te corresponden es la mala gestión financiera. Muchas empresas o autónomos no controlan de manera efectiva su tesorería, por lo que acaban incurriendo en excesivos gastos, que tienen como consecuencia que luego no puedan hacer la autoliquidación del IVA recaudado, o pagar el Impuesto de Sociedades o el IRPF.
Disponer de la ayuda de un asesor fiscal que responda a nuestras dudas o nos permita hacer una mejor previsión de los impuestos que tendremos que pagar nos ayudará a no incurrir en estos errores, que pueden tener como consecuencia graves dificultades para la liquidez de la empresa.
5. Falta de controles internos
La falta de control sobre los aspectos tributarios y contables puede dar lugar a que tengas una información incompleta, lo que te impediría poder justificar determinadas operaciones.
Es esencial contar con registros contables claros y verificables, que te permitan contar con la documentación necesaria para poder atender a cualquier requerimiento de la Agencia Tributaria.
Evaluación de riesgos fiscales con la ayuda de un asesor fiscal
El asesor fiscal contribuye de manera decisiva a crear una cultura de responsabilidad tributaria que te permita asegurar el cumplimiento normativo y evitar que los errores y la falta de supervisión tengan como resultado la comisión de errores formales o la imposibilidad de justificar determinadas deducciones.
¿Crees que en tu empresa se producen algunos de estos riesgos? Contar con nuestro servicio de asesoramiento te ayudará a mitigarlos. Contacta ahora con nosotros.